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viernes, 2 de julio de 2010

Sale a la luz una espectacular muralla doble de época celtibérica en el paraje de Los Casares

V.R.A.

Las excavaciones arqueológicas en el yacimiento de Los Casares comenzaron el pasado 1 de julio tras un intenso trabajo previo de documentación, fotografía y estudio del terreno. El sondeo, realizado por la empresa soriana Areco SL bajo la dirección del arqueólogo Eduardo Alfaro, ha sacado a la luz una espectacular muralla de dos bloques de época celtibérica (siglo I a.C).



Además del hallazgo en sí mismo, la estructura defensiva tiene gran importancia ya que cuenta con tajeas, es decir, su propio sistema de saneamiento lo que significa “planificación y urbanismo”, indicó Alfaro. En su nivel estratigráfico los arqueólogos reconocen tres períodos: celtibérico tardío con los dos bloques de muralla y el relleno interior, una época romana imperial y otra medieval.


Esta muralla, según explicó el arqueólogo Alberto Sanz, “tiene algo más de tres metros de anchura y su cara exterior está mejor construida que el frente interior”. La estructura rodeaba una pequeña ciudad independiente, más grande que un castro, con un perímetro aproximado de unas cinco hectáreas en la que podían vivir alrededor de 1.500 personas. Además, en las afueras de este recinto, como así atestiguan los diferentes restos que han ido apareciendo, se encontraba un espacio suburbano de la capital territorial formado por huertas y granjas.


Al principio, la prospección arqueológica fue algo descorazonadora ya que se comenzó a excavar en una zona que sacó a la luz una pared prácticamente destrozada. Finalmente el trabajo dio sus frutos, los cerca de 50 metros cuadrados de excavación con más de dos metros de profundidad descubrieron una muralla que ‘dormía’ bajo un gran manto de vegetación. Y es que, según explicó Alfaro, “una de las ventajas que tiene este yacimiento es que es la dehesa del pueblo y las tierras nunca han sido removidas por el arado por lo que es un terreno virgen”.


Una visita especial

El yacimiento vivió ayer dos visitas importantes, la del arqueólogo y director de Numancia, Alfredo Jimeno, y la del historiador sampedrano Miguel Ángel San Miguel, la primera persona que ha escrito un par de publicaciones sobre este lugar. Jimeno tildó la estructura de “murallón” y añadió que “tiene una uniformidad impresionante en cuanto a la posición horizontal de todos los niveles”. Por su parte, San Miguel, indicó ayer, a pie de excavación, el “placer” que le causa el haber sido partícipe de este descubrimiento. “Es un murallón, tiene un grosor y una conservación impresionantes”.


Una vez que los expertos constataron la importancia del hallazgo quedan muchas incógnitas por resolver. Para las respuestas a estas preguntas serán necesarias nuevas intervenciones en el lugar y para ello es imprescindible nueva financiación. “Tenemos que clarificar el volumen de información y clarificar la muralla, la proyección hacia los dos lados, y el urbanismo, dibujar el lienzo arqueológico y etnográfico”, explicó Eduardo Alfaro. Además, el proyecto futuro es ambicioso ya que se plantea, incluso, “un campo de trabajo con gente de la comarca y estudiantes americanos”, continuó el director de la investigación que añadió que “la idea la maduraremos entre otoño y primavera”.


El yacimiento de Los Casares es un proyecto cuya primera intervención ha sido cofinanciada por varios organismos: Junta, Diputación, Ayuntamiento de San Pedro, Fundación Raimundo del Rincón, Mancomunidad de Tierras Altas, Caja Rural y Cetasa. Los trabajos concluirán a lo largo de esta semana y la forma de cubrir la zona sondeada dependerá de las expectativas económicas de futuro.

Tomado de: http://www.heraldodesoria.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.28421/relcategoria.301

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