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sábado, 11 de junio de 2011

La misteriosa Isla de Pascua revela algunos de sus secretos

Arqueólogos británicos anunciaron haber descifrado el origen de los pukao, los pesados sombreros rojos que calzan algunos de los imponentes moai de la isla de Pascua, las estatuas que la han hecho famosa. Los confeccionaban con polvo de escoria comprimida y los hacían rodar por un camino; aunque esto no explica cómo los antiguos pobladores lograban colocar estos tocados de dos toneladas, arriba de estatuas de cuatro metros de alto.

Colin Richards, de la Universidad de Manchester, y Sue Hamilton, del University College de Londres, fueron los primeros arqueólogos autorizados a excavar en la cantera Puna Pau -en el interior de uno de los tres volcanes de la isla, hoy extintos-, que se caracteriza por la escoria, una piedra volcánica color rojo. El lugar fue utilizado desde el año 1200 para la fabricación exclusiva de los distintos adornos de los moai, y casi el 30% del cráter ha sido removido para elaborar los sombreros, que eran pulidos antes de su ubicación definitiva. Richards contó que hallaron evidencias de que esa cantera había servido para producir los primeros moai, que los miembros de la etnia rapa nui consideraban sus guardianes: "Inicialmente los construyeron con varios tipos de piedra local, incluida la escoria de Puna Pau. Pero entre 1200 y 1300 d.C., Puna Pau cambió su producción de estatuas por la de sombreros. El cambio se relaciona con un aumento del tamaño general de las estatuas en toda la isla". Se estima que la isla de Pascua comenzó a poblarse en el siglo V d.C., con nativos de la Polinesia. Se cree que los moai, que comenzaron a tallarse en el siglo XIII, eran representaciones de los ancestros difuntos. Existen más de 600 -algunos incompletos- alrededor de toda su superficie, de 163 kilómetros cuadrados. La mayoría se ubica de espaldas al mar y sobre grandes plataformas ceremoniales llamadas ahu. Se piensa que montañas enteras fueron removidas para construirlos. La roca volcánica podía ser cortada con cierta facilidad mediante herramientas de basalto y obsidiana, para darles la forma básica en la misma cantera; luego los bloques eran extraídos y semienterrados en las cercanías, para darles los detalles. Al analizar el suelo con un escáner, los arqueólogos británicos hallaron indicios de un camino desde la ladera del volcán, para trasladar los pukao que, según conjeturan, eran desplazados mediante la fuerza colectiva y la utilización de troncos para hacer palanca.

Este dato se suma a otra revelación: con un hongo que crece en la isla se fabricó una sustancia, la rapamicina, que en ratones logró que esos animales vivieran más años. Otro misterio.
Tomado de: http://edant.clarin.com/diario/2009/09/13/sociedad/s-01997850.htm

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